La residencia de mayores se adjudicó con una baja de 432.000 euros, que se tendrían que haber destinado al mobiliario

Marzo de 2007. La Diputación de Cuenca abre un concurso público para que cualquier empresa pueda optar a construir la residencia de mayores de Priego. El presupuesto de partida es de 3.972.272 euros (IVA incluido). Tres meses después, en junio, la institución provincial anuncia que ha elegido la oferta presentada por la empresa Ortiz Construcciones y Proyectos S.A., que cobrará por los trabajos 3.540.089 euros (IVA incluido), según consta en el anuncio publicado en el boletín oficial.

Al elegir esta oferta, la Junta y la Diputación se estaban ahorrando 432.183 euros, que es la diferencia entre lo que estaban dispuestas a gastarse en la construcción del edificio y el presupuesto que finalmente ofreció la empresa adjudicataria. Sin embargo, ese dinero ahorrado solo podía tener un destino: serviría para comprar el mobiliario de la residencia.

DSC_0262_opt (1)

Extintores vaciados en los sótanos de la residencia | Foto: LCE.

Dos años antes de que se hiciera esta adjudicación, la Junta y la Diputación –ambas gobernadas por el PSOE– firmaron el convenio en el que sentaban las bases para la construcción de los geriátricos de Priego, Cañete y Beteta. En ese documento quedaron reflejados los compromisos adquiridos por cada institución: la Junta pagaría el 60% del coste, la Diputación el 40% restante y los Ayuntamientos aportarían el terreno.

Además, la institución provincial tenía “la obligación de contratar la redacción del proyecto, la dirección facultativa, la ejecución de la obra y el equipamiento, en el supuesto que concurran las circunstancias que se determinan en la estipulación segunda apartado 3″, según viene recogido en el convenio, al que ha tenido acceso Las Cuatro Esquinas.

esti quinta

Apartado del convenio en el que se especifica cómo deberá amueblarse la residencia | Fuente: Convenio Diputación-Junta de Comunidades.

De este compromiso se deduce que la Diputación no solo tenía que contratar las obras, sino que también debía comprar el mobiliario, algo que haría siguiendo las indicaciones del apartado tercero de la estipulación segunda, que dice lo siguiente: “Las sumas de los importes de las bajas de adjudicación que pudieran producirse sobre la suma de los presupuestos de licitación, serán destinadas a la adquisición del equipamiento de los centros”.

Y bien, ¿qué quiere decir esto? Pues que si la residencia de Priego salió a concurso con un presupuesto de 3.972.272 euros y al final se adjudicó por 3.540.089, esos 432.183 euros de ahorro (“baja de adjudicación”) se tenían que destinar a la compra del mobiliario. El expresidente de la Diputación, Luis Muelas –que firmó personalmente el convenio–, ha reconocido a Las Cuatro Esquinas que es así como plantearon el pago de los muebles. Aunque dice que no recuerda con claridad si este requisito se llegó a plasmar en el convenio, asegura que esa fue la intención en todo momento y que sí se acordó “verbalmente”. “La baja no la íbamos a utilizar nada más que para el equipamiento, y lo que falte ya veremos a ver cómo lo sacamos”, ha explicado el expresidente de la institución provincial, que dejó el cargo a pocas semanas de que se adjudicara la obra.

Aunque Luis no lo recuerde, todos estos detalles sobre la financiación del mobiliario sí quedaron recogidos en el convenio que firmó con el consejero de Binestar Social. Pero, evidentemente, ese dinero nunca llegó a utilizarse para tal fin ya que, a día de hoy, el edificio sigue sin estar amueblado.

Esto no significa que los 432.000 euros estén guardados en una caja a la espera de que alguien los utilice. El convenio establecía que el coste global de la residencia se fragmentaría en cinco anualidades, de manera que cada año la Junta y la Diputación tenían que destinar una cantidad de sus presupuestos para ir pagando la construcción y el equipamiento. Por lo tanto, es posible que ni siquiera se llegara a presupuestar el dinero que hacía falta para comprar los muebles.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Cimientos del edificio al empezar su construcción en 2007 | Fotos: Gabriel Arias.

También hubo ahorro en las residencias de Cañete y Beteta

No solo la residencia de Priego se adjudicó por menos dinero del presupuestado. También se produjeron bajas al contratar las obras de los otros dos geriátricos que se incluyeron en el convenio. En el caso de Cañete, su residencia contaba con  un presupuesto de 3.945.000 euros. Finalmente, la Diputación adjudicó la obra a la empresa Estructuras Tubulares S.A. por 3.707.116, de manera que se produjo una baja de 237.884 euros.

Por su parte, el geriátrico de Beteta tenía un presupuesto inicial de 5.570.000 euros, siendo el más caro de todos. La obra se adjudicó finalmente a la empresa SATECO S.A. por un importe de 5.244.155, así que sobraron 325.845 euros para financiar el equipamiento. Sin embargo, el actual presidente de la Diputación, el conservador Benjamín Prieto, explicó recientemente que la residencia de Beteta sigue inacabada y que se produjeron varios sobrecostes durante la construcción que elevaron su presupuesto hasta los 6.131.000 euros, muy por encima de los 5,6 millones que se plantearon inicialmente. Por lo tanto, en su caso no se ha producido ningún ahorro.

Las Cuatro Esquinas no ha podido averiguar si las residencias de Priego y Cañete también generaron algún sobrecoste. De igual modo, tampoco está claro si ese dinero que sobró podía destinarse a cubrir sobrecostes o tenía que reservarse exclusivamente para el mobiliario.

Aunque a lo largo de este artículo se está repitiendo constantemente la palabra “ahorro”, en realidad el coste de las residencias fue bastante elevado. En un primer momento su presupuesto se calculó en 6,6 millones, cifra que poco tiempo después se disparó hasta los 13,4 millones, un 104% más. Según el expresidente de la Diputación, este aumento se produjo porque la cantidad inicial fue un cálculo aproximado que se hizo antes de redactar los presupuestos, y una vez que estos se llevaron a cabo, se tuvieron en cuenta detalles que hasta entonces no se habían incluido y que elevaron la cantidad de forma tan notable. En cualquier caso, como ya hemos visto, incluso después de incrementar el presupuesto aún sobró dinero para equipar las residencias.

La Junta anuncia que amueblará el edificio

Aunque en el convenio queda claro que es la Diputación quien tiene que amueblar las residencias con el dinero que sobró de las adjudicaciones, la Junta ha decidido tomar la iniciativa para poner en marcha este servicio cuanto antes. Tras varios días de presión social en los que se han recogido casi 2.000 firmas exigiendo al Gobierno regional que cumpliera con su obligación de abrir la residencia, la consejera de Bienestar Social anunció el pasado 27 de noviembre que tramitará su apertura a principios de 2018.

Lo primero que hará la Junta es arreglar los desperfectos ocasionados dentro y fuera del edificio durante los ocho años que lleva cerrado. Después, se comprará el mobiliario y se abrirá concurso público para adjudicar la gestión del servicio a una empresa privada. Aunque los vecinos de Priego creen que su petición ha sido escuchada, añaden ahora a sus reivindicaciones que la gestión de la residencia sea pública.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s