¿Probaremos los hongos este año? Aún quedan esperanzas

Este miércoles 18 de octubre han caído en Priego las primeras gotas después de casi un mes de sequía y temperaturas muy altas. Los hosteleros, que el pasado fin de semana tuvieron sus terrazas llenas hasta la bandera, han tenido que recoger el chiringuito, pero en definitiva, el agua ha sido bien recibida por todos los vecinos del pueblo, que incluso han visto peligrar en las últimas semanas el caudal del chorrillo.

DSC_0101_opt

El caudal de la fuente de El chorrillo está siendo mínimo en las últimas semanas | Foto: Gabriel Arias.

Y quienes más se han alegrado de estas precipitaciones –al margen de los agricultores– son los aficionados a la micología. Hasta hoy mismo daban por perdida la temporada ya que en la provincia de Cuenca apenas ha llovido desde las tormentas que descargaron con fuerza a finales de agosto. Pero desde entonces, y hace ya dos meses de aquello, por ejemplo en Priego solo hemos tenido un día de lluvia: el 22 de septiembre, cuando cayeron ocho litros por metro cuadrado.

Evidentemente, la tierra ha tenido tiempo más que de sobra para secarse, y la consecuencia más directa es que a estas alturas del año es imposible encontrar setas en casi ningún rincón de la provincia. Bien lo sabe José Ballesteros, miembro de la Asociación Micológica de Cuenca, que en conversación con Las Cuatro Esquinas reconoce que la asociación está suspendiendo todas sus recolecciones porque el terreno está seco y las hongueras siguen sin dejarse ver.

No obstante, dice José, “si ahora se carga la tierra con estas lluvias y la temperatura se sienta, en 20 o 25 días podría haber hongos”. La fórmula mágica para que crezcan estos pequeños manjares es muy simple: lluvia constante durante varios días y temperaturas cálidas. Si hiela por las noches  –que es lo propio en estas fechas que están a la vuelta de la esquina– las setas se congelan y se pudren, aunque si la helada no es fuerte, podrían sobrevivir los hongos que esperan protegidos bajo el espesor del musgo y la hojarasca. Por otro lado, recuerda este veterano de la micología, si la temperatura es buena “pero hace un sol de justicia, al final es peor porque la tierra y las setas se secan”. Por lo tanto, ya lo saben: lluvia constante durante dos o tres días, temperaturas cálidas y, a poder ser, tiempo nublado.

setas

Jornadas micológicas organizadas por la Asociación Micológica de Cuenca en Priego hace unos años | Foto: Gabriel Arias.

En cualquier caso, los aficionados pricenses deben tener en cuenta que para que nazcan las setas no son estas las condiciones meteorológicas que han de darse solamente en Priego, sino en todos los pueblos de la comarca donde crecen las hongeras. Las hay en Cañamares, Alcantud, Fuertescusa, Poyatos, Fresneda… y, como todos ustedes saben, el tiempo allí es más frío durante las noches y las precipitaciones no tienen por qué ser más abundantes.

Las previsiones anuncian lluvia en Priego para la madrugada del jueves y durante toda la jornada del sábado, aunque apenas van a caer, en total, tres litros y medio. Las temperaturas, buenas: máximas de 20ºC y mínimas de seis. En los pueblos de la Serranía la situación va a ser muy parecida en cuanto a precipitaciones (solo se producirán el jueves y el sábado), y las temperaturas sí que variarán en función de la zona, aunque no se espera que bajen de los cuatro grados.

Así pues, ¿qué cabe esperar? José Ballesteros lo tiene claro: ya no se cumple aquella máxima de que los hongos se cogen entre la Virgen del Pilar y el 6 de diciembre, “ahora es un mes y medio más tarde”. En los últimos años el verano ha extendido su domino hasta bien entrado el otoño, y este, claro, se ha querido hacer un hueco antes de que comience el invierno. Es decir: todo va con retraso, y muestra de ello es que el año pasado, José y su hijo cogieron “media cestilla de hongos” el 5 de enero.

En definitiva, que si el campo es nuevamente agraciado con dos o tres jornadas más de lluvia, y los hielos se contienen, en 20 o 25 días podrían cogerse las primeras setas: Boletus, Amanita caesarea, Macrolepiota, Coprinus, Pie azul, Llanega… una variada selección que bien conoce Paulino (uno de los pricenses con más olfato honguero) y que trae hasta nuestra comarca a miles de personas que dejan importantes beneficios económicos en los comercios locales, aunque, también, algunos perjuicios en el campo provocados por una mala recolección.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s