Segundo año de Judas reivindicativo contra la actitud y las políticas del Ayuntamiento

A la dos de la tarde empezaban a arder los muñecos del Judas que habían preparado para este año los quintos de 1999. En La Plaza miraban con expectación cientos de personas, y muchas de ellas se preguntaban a quiénes representaban los tres Judas que estaban siendo devorados por las llamas. Uno de ellos, el de la izquierda, tenía cierto parecido a Donald Trump. Le habían colocado una peluca rubia y una pequeña bandera estadounidense sobre el pecho. Los quintos reconocen a este periódico que, en efecto, escogieron al presidente de Estados Unidos para criticar sus políticas racistas. “Construyan puentes, no muros”, podía leerse en una de las pancartas que también ardieron y que se refería indudablemente a la intención de Trump de levantar una enorme pared en la frontera con México.

DSC_1271_opt

En primer plano, los tres monigotes del Judas en llamas. Detrás, la alcaldesa y varios concejales.

Junto al presidente de la primera potencia mundial se estaban quemando otros dos monigotes, pero los quintos dicen que estos no representaban a nadie. Menos comedidos fueron al escribir la otra pancarta que decoraba el escenario. En ella cargaron contra la organización ultracatólica Hazte Oír. “Háztelo mirar”, le recomendaban los quintos a este colectivo, que hace unas semanas recorrió España con un autobús que negaba la transexualidad. Y además, los jóvenes agradecían con ironía la ayuda de la Alcaldía. “Gracias por la ‘colaboración’ del Ayuntamiento”, escribieron sobre el cartón. “Lo agradecemos irónicamente porque el Ayuntamiento no lo ha hecho bien con los quintos en general”, explican estos chavales a Las Cuatro Esquinas. “Nos ha puesto trabas desde el principio”.

Y es que no solo tuvieron problemas para conseguir que la alcaldesa les dejase celebrar la fiesta del Sábado Santo en la Casa de la Juventud. Aseguran que han tenido más impedimentos y caras largas en muchas de las gestiones que han tenido que llevar a cabo para organizar la quema del Judas, la tradición con la que los jóvenes del pueblo despiden cada año la Semana Santa. Los quintos advirtieron de que no quemarían el Judas si la alcaldesa no rectificaba su negativa a prestarles un edificio público para celebrar esta fiesta. Unos días después, la alcaldesa cambió de parecer.

Segundo año de críticas

Pero este no ha sido el primer Judas crítico con la actitud y las medidas aprobadas por el Ayuntamiento. Los quintos de la Semana Santa de 2016 fueron incluso más reivindicativos, quemando en La Plaza algunas de las políticas que hasta entonces había ejecutado la alcaldesa. Lamentaron el cierre del polideportivo (que permaneció un año sin actividad tras el despido improcedente del monitor), la suspensión del servicio de limpieza y la falta de apoyo del Ayuntamiento al Curso de Poesía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s